De origen francés o alemán, no se sabe con exactitud. Lo que es muy cierto, es que es un platillo que ha sido disfrutado desde la época medieval. La base o costra se elabora con pocos ingredientes y una vez que la domines puedes utilizarla para diferentes platillos como pays de frutas, calabaza, nuez, o tartas de verduras o tipo pizza, es muy fácil y versátil. En mi experiencia lo más importante es agregar el agua poco a poco, demasiada agua arruinará la masa. Con un poco de práctica, disfruta de esta receta y crea innumerables variaciones.
INGREDIENTES:
2 ¼ tazas de harina
1 cucharada de sal
2/3 de taza de manteca vegetal
De 8 a 10 cucharadas de agua helada aproximadamente
INSTRUCCIONES
En un recipiente mezcla la harina y la sal, agrega la manteca hasta que se incorpore con la harina.


Agregar el agua poco a poco. Ligeramente presionar hasta que toda se haya mezclado con la harina y pueda ser moldeada hasta crear una masa.


Despolvorea un poco de harina sobre una superficie y extiende la masa con un rodillo.


Coloca la masa en un refractario sin engrasar.


Para el relleno:
4 huevos
Tocino o jamón
Espinacas (puede sustituirse por brócoli)
1 taza de leche
2 tazas de queso Mozarela (o el de tu preferencia)
1 cucharada de harina
Sal y pimienta al gusto

Mezcla los huevos, leche, harina y condimentos. Agregar la mezcla al refractario con la masa, seguido por las espinacas, tocino y queso.
Hornear a 350F/180C por 35 minutos aproximadamente.

Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.
1 Corintios 10:31
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