Algo que extraño de la vida en México, es el ir a la plaza en el centro de la ciudad un domingo por la tarde donde puedes encontrar todo tipo de antojitos para disfrutar en familia. El lugar donde yo crecí es un puerto, por lo tanto la vendimia de antojitos esta en el malecón junto al mar. Los coricos son típicamente un antojito de otoño e invierno, ya que es muy agradable acompañarlos de chocolate caliente o champurrado que es una especie de atole de maíz.
El maíz es naturalmente libre de gluten, así que los coricos pueden ser disfrutados sin temor por aquellos que no consumen gluten. Es hecho de una harina para masa tradicional mexicana Maseca que se usa típicamente para hacer tortillas. Es posible utilizar otros marcas de harina de maíz, sin embargo creo que la textura adecuada se alcanza con la marca Maseca, al menos ese ha sido el caso en mi experiencia.
INGREDIENTES
4 tazas ó 500 gramos de harina de maíz (Maseca)
1 1/2 tazas ó 250 gramos de manteca (vegetal o animal)
1 1/4 taza ó 250 gramos de azúcar
1/2 tsp (cucharadita) de bicarbonato de sodio
1 tsp (cucharadita) de polvo de hornear
1/4 tsp (cucharadita) de sal
1/2 taza ó 140 ml de jugo de naranja a temperatura ambiente
El jugo de un limón real a temperatura ambiente
1 huevo a temperatura ambiente
MODO DE PREPARACION
- Cremar la manteca junto con el bicarbonato de sodio, agregar sal y azúcar poco a poco y seguir batiendo hasta que los ingredientes estén bien incorporados, agregar el huevo y batir nuevamente.
- En un recipiente mezclar la harina con el polvo de hornear.
- Agregar la mezcla de harina a la mezcla de manteca poco a poco y batir lentamente.
- Agregar el jugo de naranja y del limón y mezclar hasta obtener una masa homogénea. Dejar reposar cubierta con un paño húmedo por 30 minutos.
- Precalentar el horno a 300 grados F ó 250 grados C y preparar charolas con papel encerado.
- Formar bolitas de una pulgada o 3 cm de diametro aproximadamente, con las manos darle una forma de cuerda y formar aros ( forma tradicional de los coricos)
- Hornear por 20 minutos y no removerlos de la charola hasta que se hallan enfriado.
Los coricos tienen una consistencia suave, se desmoronan fácilmente, aun así hacen un postre delicioso para días acogedores o fríos acompañados de una bebida caliente. Nota: Asegúrate de tener con quien compartirlos o correrás el riesgo de comértelos todos ¡Provecho!
¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía!
Salmos 133:1
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