Reflexiones de una madre jardinera.
Hace 6 meses acudimos al doctor a un chequeo de rutina que realizamos cada año y descubrimos que uno de nuestros hijos tenía un ritmo cardiaco bajo para su edad. Se realizaron los estudios pertinentes y gracias a Dios todo salió muy bien; hoy en la cita de seguimiento se llega a la conclusión que es solamente una de esas personas que no cae en el promedio, que su corazón funciona perfectamente y que tiene posibilidades de ser un muy buen deportista o fisicoculturista ya que su corazón funciona como atleta de alto rendimiento (por estar comprobado que los atletas tienen un ritmo cardiaco menor que las personas que no se ejercitan vigorosamente). Ahora no se si este comentario haya sido lo más apropiado para un niño de 8 años que cree que solo necesitas comer espinacas y andar como torbellino todo el día para estar musculoso, pero en fin 😊, lo importante es que por la misericordia de Dios esta saludable. Pensando 6 meses atrás fue una noticia no muy alegre porque obviamente había que descartar que esta anormalidad no fuera causada por un problema como una zona bloqueada en su corazoncito, más sin embargo honestamente puedo decirte que al recibir la noticia sentí temor claro, pero inmediatamente una paz que me decía todo está bien, es el corazón que “SIENTE” el que tienes que cuidar. Todos podemos afirmar que los últimos años han sido un poco difíciles, llenos de incertidumbre. En aquel momento me di cuenta de que los corazones de nuestros hijos están en peligro con tanta mala noticia, temor, estrés que en ocasiones vivimos, tengamos cuidado de lo que perciben nuestros hijos.
Proverbios 4:23, nos dice: Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón, porque de él mana la vida.
Así que estimados lectores, tengamos cuidado de lo que escuchamos, lo que decimos, como reaccionamos a diferentes situaciones, no me refiero solo a cosas peligrosas o difíciles si no a cosas cotidianas que también suelen ser una calamidad si las dejamos. Te daré un ejemplo de unas pocas de mis frustraciones en caso de que por el momento no recuerdas las tuyas pero imagino que cada quien tiene una lista sin fin. Así que aquí van:
Por fin es primavera, pero aun el sol no sale y cuando sale es solo por un momento; quiero salir a plantar pero el suelo está cubierto de hielo, muy bien tendré que seguir trabajando en la renovación de la cocina, que por cierto debería haber sido terminada ya hace más de un año; si la pandemia no hubiera ocurrido jamás hubiera decidido arreglarla yo misma y ahora los precios están por los cielos y es casi imposible contratar a alguien al menos que lo quieras para el 2025 (exagerando pero ni tanto), estoy atrapada tendré que continuar. Es abril por fin sale el sol, ahora si puedo salir a jugar en la tierra, mis tulipanes van a empezar a crecer, plante cientos se van a ver tan bonitos; Niñooooos!!! ¿Que son todos estos hoyos porque escarbaron mis bulbos? No mami no fuimos nosotros, los patos se los comieron. No puede ser tengo todo el inverno esperando ☹en fin, todavía quedan unos pocos el año siguiente será. Vamos a comprar plantas de brócoli y coliflor, encerremos a los patos y a ponernos a plantar. Pasan unas cuantas semanas agradables que ya quisiera estar en México en la playa, pero es imposible; en la primavera hay tanto que hacer, he trabajado afuera que estoy tan adolorida pero muy feliz con el progreso, todo va agarrando forma mis plantas van germinando y las que compre van creciendo genial. No puede ser aquí viene la helada otra vez mis plantitas se van a congelar, tendré que plantar más de lo mismo. De la helada, sigue la lluvia, tendré que ponerme a pintar la cocina, aquí voy a comprar más pintura ya que un niño muy lindo tiro casi medio galón de pintura, afortunadamente no en el piso nuevo que estoy poniendo (con mis nuevas habilidades de constructora 😉), pero por algún motivo no puedo atinarle al color que quiero, paso horas buscando inspiración para ir a comprar un color que no me gusto para nada, a buscar otro color y pintar de nuevo. Una vez más sale el sol y los patos a pasear (sin permiso), así que a comer brócoli y coliflor se ha dicho, al menos parece ser que no les gustan las coles o estaban demasiado llenos para probarlas. Otros que están demasiado hambrientos en la primavera son los zorros que desafortunadamente atacaron varias cosas pero lo más triste fue el nido de gansos, que el macho defendió con su vida, al parecer puso una gran pelea y logro salvar el nido y las hembras, pero falleció más tarde de sus heridas.
Tengo que concluir y aprender de las frustraciones que se me presentan día con día. Como el ganso que con valentía defendió su nido, así mismo quiero estar al pendiente de las necesidades de mi familia, físicas y emocionales. Dios nunca nos prometió una vida fácil:
Juan 16:33
Estas cosas os he hablado para que tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.
Busquemos esa paz que solo Dios nos puede dar y protejamos a nuestros pequeños. Mi corazón se derrite cada vez que veo imágenes del sufrimiento que muchos están pasando en estos momentos; tratemos de conservar la inocencia y la paz de nuestros niños a lo más que podamos y recuerda las siguientes palabras de Jesús:
Mateo 19:14
Dejad a los niños venid a mí, y no se los impidáis, porque de los tales es el reino de los cielos.
Juan 10:14
Yo soy el buen Pastor… y pongo mi vida por las ovejas.
Por último, quiero decirte que siempre hay bendiciones y cosas bellas, aunque las cosas no salgan como pensamos o planeamos, cada día hay algo por lo que estar agradecido.
Mi deseo es que encuentres la paz que necesitas.
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