Tengo tantas ideas y planes que me es fácil perderme en ellas. Muy a menudo caigo en este estado al que yo llamo agotamiento mental; dicen que el soñar no cuesta, nada pero a mi me consta que no siempre es verdad. Es importante tener un propósito en la vida o un plan de acción, y para las personas creativas es meramente imposible no tener al menos mil ideas flotando en la cabeza. El problema surge, cuando estas ideas o sueños se convierten en una obsesión y empezamos a sentir descontento por el presente.
El 2025 presento muchos retos para nuestra familia; una sobrecarga de información me llevó una vez más a experimentar ese agotamiento mental que mencione antes. Los últimos meses del año empecé a escuchar esa voz sutil que me decía :”regresa al principio”. No estoy hablando de un tipo de misticismo irracional, sino de la voz sublime del Espíritu Santo tratando de infundir aliento y dirección a mis pasos en esta vida.
Regresando de Vacaciones, pasamos por un pequeño pueblo en Texas, donde decidimos asistir a la iglesia. El pastor joven y entusiasmado predicó un sermón basado en los primeros capítulos del libro de Génesis. Me tomó por sorpresa escuchar sus palabras: “ya viene el año nuevo y muchos se proponen muchas metas, ¿Porqué no regresar al principio? “. En ese momento fue como si un rayo de luz me abriera el entendimiento. Esas palabras que había estado escuchando pero sin haberme dado el tiempo de meditar en ellas y decir: Heme aquí, Señor, habla que tu sierva escucha.
Dios tiene muchas maneras de hacernos llegar mensajes; mediante su palabra ( la Biblia) es una de las formas mas comunes, pero requiere de nuestra dedicación en su estudio. Para mi es un hábito leerla diariamente; este año la estoy leyendo cronológicamente por un año ya que este mi método preferido. Génesis es el primer libro de la Biblia y en el principio creó Dios el mundo. La historia de la creación y el diseño original que Dios tenía para el mundo y para la humanidad, se encuentran en los primeros capítulos. Desafortunadamente, el pecado apareció muy rápido en la escena, distorsionando así lo que Dios había preparado para nosotros.
El vivir separados de Dios nos lleva a esa fatiga mental y emocional que muchas personas sufrimos de vez en cuando. Como dicen, por aquí hay mucho material de donde cortar, por lo tanto tratemos de enfocarnos en el primer plan de Dios al momento de la creación. ¿Qué es lo que Dios quiere que hagamos con nuestras vidas?’
Eres lo más importante que Dios creó.
En el capítulo 1 de Génesis, se enlistan las obras que Dios creó y al final de cada día se menciona la frase: “y vio Dios que era bueno”. De acuerdo a la escritura yo creo en la Santísima Trinidad conformada por Dios padre, Jesucristo y Espíritu Santo. Es interesante notar que cada cosa creada hasta el punto en que el hombre fue creado, Dios aparece de manera singular. En el evangelio de Juan capítulo 1 se reconoce a Jesucristro como el creador.
En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.
Juan 1:1
El que no se mencionen tres personas como creadoras no quiere decir que no estén presentes; El hecho de que Dios sea un Dios triuno es difícil de comprender; al menos con nuestras mentes carnales. El dato de que en la creación del hombre, Dios se mencione de forma plural me parece fascinante; es como si Dios quisiera darnos ese mensaje de que somos la creación mas preciada para él y que tenemos similitudes a cada una de las tres personas de la Santísima Trinidad. Veamos lo que dice Génesis.
Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza: y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.
Génesis 1:27
De la misma manera que Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo son uno, se mantienen en comunión y trabajan en equipo; nosotros también debemos aprender a estar en comunión constante con el Padre por medio de Jesucristo y obrando con la ayuda del Espíritu Santo en todas las cosas que tenemos en este mundo por hacer. No hay tarea demasiado insignificante que no merezca ser hecha como si fuera para agradar al Padre.
Y todo lo que hagaís, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres.
Colosenses 3:23
Fuiste creado para trabajar y obedecer
Después de reconocer que somos creados a imagen y semejanza de Dios y su obra mas preciada debemos entender que fuimos creados para agradarle a él y no a sucumbir a nuestros propios deseos; como la introducción del pecado por medio de Adan y Eva. Antes de la caída Dios dió el trabajo a Adan de nombrar a los animales, también vemos en Génesis 2:5 que no había hombre que labrase la tierra y en el versículo 15 dice que Dios lo puso en el huero del Eden para que lo labrase y lo cuidase. También en Génesis 1:28 después de bendecirlos les dijo: fructificad y multiplicaos. Mas adelante después de crear a Eva les dijo dejar a su padre y a su madre y ser una sola carne, es decir de ayuda y compañía mutua, con un mismo fin y propósito en la vida.
Todos estos mandatos o tareas que se les fueron encomendadas eran simplemente parte de la vida cotidiana que Dios había creado para su mas preciada creación en ese hermoso jardín llamado el Eden que el mismo había creado para ellos. Como aficionada jardinera no puedo ni siquiera imaginar la perfección y belleza de este jardín. Yo siempre digo que mi jardín es mi pedacito de cielo aquí en la tierra aun con todas sus imperfecciones y mosquitos tan molestos que siempre andan merodeando. Así que el punto es claro; el trabajo no es un problema, simplemente es una actividad necesaria para nuestro propio bien. Hagamos todas las cosas como para el Señor y con amor, sí, también aquellas que nos desagradan y las dejamos para otro día cuando por fin sintamos la inspiración o ganas de realizarlas. Uno no puede saber si las cosas pequeñas o aburridas que dejamos para otro día sean de gran importancia espiritual en un plan en la mente de Dios que nosotros no podemos ver con nuestra vista limitada.
Por último no olvidemos uno de los mandamientos mas importantes que si tan solo Adan y Eva hubieran seguido todavía estuvieramos en ese perfecto huerto del Eden. Adivinaste bien, OBEDIENCIA.
Mas del árbol de la ciencia del bien y el mal no comerás, porque el día que de el comieres ciertamente morirás.
Génesis 2:17
En conclusión regresar al principio es recordar:
- Somos especiales pues fuimos creados a la imagen y semejanza de nuestro Dios.
- Dios quiere estar en comunión constante con nosotros.
- Somos creados para trabajar.
Espero que este 2026 recordemos estos principios básicos y vivamos una vida al estilo Eden.
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